Las luchas de las memorias

bannerLas luchas de las memorias: reproducción histórica de relaciones abusivas al medioambiente y las resistencias en la comunidad de El Melón en torno al Extractivismo. Reflexión de la práctica profesional de estudiantes de psicología en el marco de su proceso de titulación en el área social comunitaria.

Miguel Angel Cortés Gallardo.Psicólogo.

 

Sabía que algo malo estaba ocurriendo en El Melón, pero nunca me preocupo, porque mientras esto no afectara la tranquilidad de mi hogar, mis intereses por terminar una carrera y encontrar un trabajo, no sería un problema la contaminación medioambiental producida históricamente por la minería.

Asistí a una reunión donde miembros del grupo ambientalista y comuneros de la Hacienda de la misma localidad, expusieron información respecto a este problema, y así cambio para siempre mi apreciación acerca de la empresa minera, de nosotros como comunidad y de la vida. Rápidamente me intereso conocer en profundidad que pasaba conmigo y con las personas que conformamos este lugar en relación a este asunto, ¿por qué no reaccionamos?, ya que a pesar de haber vivido una tragedia seguimos sufriendo los efectos devastadores del extractivismo, hoy, a través del tranque de relave El Torito, la operación a rajo abierto y la siempre amenaza de la instalación de un nuevo tranque (El Caquicito por ejemplo), por parte de la empresa minera Anglo American Chile[1].

Imagen aérea de El Melon.

Imagen aérea de El Melon.

Luego junto al grupo ambientalista y la Ong Cepac de Valparaíso construimos un proyecto de intervención psicosocial sobre la recuperación de la historia de la tragedia del relave de 1965 y la problemática medioambiental actual para sensibilizar a la comunidad y enfrentar esta situación preocupante. Entrevistamos a sobrevivientes, testigos y analizamos diarios de la época. Y después de un trabajo obstaculizado a momentos por el ocultamiento de la información por parte de instituciones públicas y el rechazo de algunos sobrevivientes de la tragedia. Finalmente, con la participación de muchos actores de la localidad, los verdaderos protagonistas de la historia, logramos socializar en la plaza de El Melón esta investigación.

Reunión con sobrevivientes.

Reunión con sobrevivientes.

Socialización de la recuperación de la Memoria Histórica del desastre de relave de 1965 en la Plaza de Armas de El Melón.

Socialización de la recuperación de la Memoria Histórica del desastre de relave de 1965 en la Plaza de Armas de El Melón.

Ceremonia de la Luz, en Plaza de Armas de El Melón.

Ceremonia de la Luz, en Plaza de Armas de El Melón.

Entonces, una de las cosas que explica la pasividad, la desesperanza aprendida y la reproducción de estas relaciones abusivas a través del tiempo, es el ocultamiento de la información y la presencia de una memoria oficial construida desde el periodismo (El Estado chileno), que ha repetido una y otra vez un discurso en donde responsabiliza al terremoto de esta tragedia[2]. Pero no sabíamos que el relave mucho tiempo antes que destruyera el pueblo de El Cobre, tenia complicaciones, el sindicato había reclamado en varias ocasiones y la empresa no hizo nada[3]. Es así que nos encontramos con la memoria social, la de los verdaderos narradores, los que perdieron todo, familia, casa y un lugar que hasta el día de hoy es parte de su identidad[4].

Pero ¿porque se manipula una información de algo tan trágico que no se puede inventar? Creemos que por el bien del progreso: para crecer como país y como personas, debemos olvidar lo que sucedió, debemos dejar que las máquinas y los empresarios destruyan el medioambiente, a costa de unos pesos, a costa de un siempre esperado desarrollo. Pero finalmente, terminamos negociando la vida, viendo como natural la muerte de la naturaleza y de los seres que vivimos en este lugar, por obtener un trabajo por ejemplo. Ahora, este crecimiento en qué dirección apunta, ya que nosotros estamos sufriendo efectos nocivos a la salud física y psicológica a raíz de la industrialización despiadada y ellos se llenan los bolsillos con las ganancias de la explotación.

A raíz de las estrategias que los gobiernos en alianza con la industria minera han utilizado para invisibilizar el conflicto ( «echarle tierra, correr el velo del olvido»), las personas que vivenciaron esta tragedia presentan dificultades para hablar de esta, para protegerse del estigma social de ser señalados como los que están en contra de la empresa, por lo tanto del progreso. Y cuando se silencia un hecho traumático que es necesario contar y resignificar por el dolor experimentado, los recuerdos se vuelve obsesivos e invasivos, interfiriendo en las posibilidades de rehacer la vida y el futuro (Cabrera L. 2005). Por otra parte, todavía existe el miedo a sufrir una nuevo desastre cada vez que sienten un temblor o llueve mucho[5].

Escenas de la tragedia, Fuente: Ercilla, 1965

Escenas de la tragedia, Fuente: Ercilla, 1965.

Por eso que queremos recordar el pasado, no por la melancolía, no por quedamos pegado en algo que ya fue, sino porque creemos reconstruir nuestro presente y remediar el futuro, con vida, y para eso tenemos que liberarnos de la idea de que la naturaleza es un bien que se transa, porque mañana no tendremos nada, ni aire, ni valores, solo muerte y desolación. Y no solo los que sufrimos hoy tenemos que lograrlo sino que además los que nos dominan también esta cegados por la obtención de vida produciendo muerte.

Para mi saber toda esta información ha cambiado mi forma de ser y creo que si ustedes conocen más lo que está sucediendo también pueden lograr ese cambio, porque no se trata solo de la naturaleza externa, sino que además nosotros nos estamos relacionamos desde la violencia, desde la depresión y la enfermedad. Al defender, entonces la vida, nos estamos sanando nosotros mismos, a nuestros hijos, a nuestra comunidad.

¿Qué haremos? No estamos para dar respuesta de cómo solucionar este problema, porque sería imponer nuestra visión del mismo, somos facilitadores de espacios de conversaciones, para que nos reconozcamos como personas, como dueñas de casa, trabajadores, estudiantes y políticos, para que aprendamos de cada experiencia, de cada emoción, de cada frustración, y así amarnos. La educación por lo tanto es la única manera de liberarnos de la opresión tanto de los que la sufrimos, como de los que nos dominan.

«No estamos condenados, afortunadamente. Siempre podemos reflexionar. La reflexión consiste en que uno se detiene un instante a mirar lo que está haciendo y se pregunta ¿me gusta lo que estoy haciendo o no? Pero tengo que mirarlo. Y para mirarlo, tengo que detenerme. En ese acto de reflexión se abre la posibilidad de cambiar la dirección de darse cuenta de que en realidad no quiero lo que estoy haciendo» (Maturana H. 2013).


[1]En la actualidad contamos con niveles altísimos de arsénico en las aguas de poblaciones como Los Caleos y Collahue (www.terram.cl), y la contaminación del estero El Cobre afectando otros lugares de la localidad como Las Araucarias, La Macal, Cemento Melón, El Carmen, Ramón Freire y Villa Disputada. Por otra parte se han producido focos de contaminación en los suelos (parcelas), el aire y el exterminio de bosques nativos.

 

[2] «El sismo prácticamente borró del mapa al caserío minero» (D. La Estrella, lunes 29 de marzo de 1965)

«Los infortunados pobladores que ese día fueron sepultados a consecuencia del relave desmoronado a raíz de un fuerte movimiento sísmico» (D. La Tercera, jueves 30 de marzo de 1989)

 

[3] Extractos de entrevistas a sobrevivientes de la tragedia:

«Nosotros reclamábamos en el 60 y mucho antes que el relave estaba muy alto y que podía desembocar, la compañía en realidad se corría, se corría»

«Siempre habíamos pedido que había mucha agua en los relaves y que podía desembocar porque resulta que echaban al estero»

«Después esa pieza (el relave) se iba cargando porque la producción empezó aumentar y no tomaron las precauciones, se lo habían advertido a la empresa»

«La gran parte de la culpa de la empresa porque el sindicato reclamo que tenían que cambiar la población»

 

[4] Extracto de entrevista a sobreviviente de la tragedia:

«Yo siento nostalgia por El Cobre, para mí era un paraíso, era bonito, tranquilo»

 

[5] Extracto de entrevista a sobreviviente de la tragedia:

«A mí no me gusta conversar mucho de eso si todavía me da pena, fue algo tan terrible y me cuesta subir los 28 a la misa»

«Don Miguel dijo que había ido a rescatar no más, le pregunte si estaría dispuesto a participar y me dijo, yo no te puedo ayudar no tengo tiempo para eso»

«Salió un caballero, le pregunte por don Luis Tapia, no él no se encuentra me dijo, pero donde vive le pregunte, para que sería me dijo, para conversar con el acerca de la tragedia, a no me dijo, pero usted sabe donde vive le pregunte nuevamente, no, no sé y se dio la media vuelta». (después supimos que este caballero era efectivamente don Luis Tapia)

“Otra vez con lo mismo, ya habían hecho esto de preguntarme por la tragedia”

“No sé que podría aportar, si yo perdí a mis padres” (A pesar que don Luis Vilches perdió a sus padres no siente que puede aportar con su relato para la reconstrucción histórica de la tragedia)

«Los afectados directos de la tragedia sienten la necesidad imperiosa de narrar lo sucedido pero se silencian»

«Del dolor que a mí me dejo que yo no vi más a mi madre, ese el dolor que incluso aquí le pusieron dolor e impotencia»

«La Juanita con todo lo que paso en la tragedia tiene crisis de pánico»

«(¿En qué les afecto la tragedia en sus vidas?) teníamos una casa en La Calera donde nació Filiberto, y después no fuimos más, nos hacia mal, le tomamos odio a esa casa y ahora pasamos por ahí detrás del estadio, esta grande, bonita y nos da pena y rabia»

«Después vino, como que uno ya no se podía conformar, vino la inconformidad de haber perdido todo y de haber quedado solo»

«De que paso esa cuestión, yo no creo en las religiones, no creo en nada porque digo yo, si hay un dios como iría a permitir esta tremenda tragedia, por eso no creo en dios ahora, no creo en nada»

«Lo que he escuchado ahora me ha impactado más de lo que pase esa vez, gente que ha visto fantasmas por ahí, ¿será verdad? o por el hecho de que paso algo trágico ahí, será que se sienten olvidados»

«Cuando viene un temblor me da miedo porque pienso que se puede desbordar el relave otra vez»

«Yo les tengo miedo a los tranques, cuando voy a Cabildo, veo ese tranque de allá también, si algún día hay un terremoto ese tranque también se va a partir»

«El relave de ahora es mucho más grande del que se vino»

«El riesgo de lo que sucedió pueda volver a suceder»

“Uno tiene miedo, ahora mismo para hacer el aniversario, uno tiene que ir a misa y póngale que estén anunciando el terremoto y venga algo otra vez y desaparezcamos todos ese día, los que vamos para arriba»

«Como hace dos años cuando vinieron unas lluvias grandes, del Liceo Felipe Cortes las mandaban para la casa porque se iba a salir el relave, yo más asustada que no mande a las niñas al colegio»

“Que en realidad estaban viviendo muy asustados por todo lo que habían visto ese día y que ellos podían pasar por lo mismo y no tenían dinero como para decir me voy a cambiar, tenían la obligación de estar ahí viviendo”

“Y nosotros aquí corrimos ese mismo peligro que se venga ese tranque por que el estero no va a dar abasto, esta peligroso para todos acá”

4 comments on “Las luchas de las memorias
  1. Roberto Andrés dice:

    Hola, he leído de esta tragedia y realmente es impresentable que hasta nuestros días nada haya hecho la autoridad para indemnizar o dar luz a todos lo acaecido. Aún se puede llegar al lugar donde estaba el pueblito minero? Quedan vestigios de ese pueblo que se puedan visitar? Gracias y les envío mis cordiales y afectuosos saludos

    • denunciante dice:

      si hay vestigios, puedes pedir permiso en porteria de Angloamerican El Soldado, aunque lo mas probable es que te tramiten eternamente, no respondan, o te digan que no. pero esta la alternativa de ir el 28 de marzo ahi se hace una misa.

  2. Carol dice:

    hola, como saber que pasó con los niños sobrevivientes de la tragedia?

    • denunciante dice:

      hasta donde sabemos dichos niños tiene una vida en distintas partes de Melón y del país, ellos tuvieron una vida muy dura, pues quedaron huérfanos y al amparo de un curita, que tenemos entendido fue muy estricto, sin ánimos de estigmatizarlos, y es algo que les sucedió a todos los dolientes, ellos no tienen reparación con respecto a la tragedia,o sea, nunca se les escuchó, ni el estado reparó la perdida, la empresa práctimante dijo, sigan con su vida y sigamos produciendo. Aún tienen recuerdos recurrentes y dolorosos al respecto.
      el dolor es enorme y la reparacion inexistente. un escenario de violencia hacia el mas pobre que ha naturalizado nuestra sociedad.
      #tranqueeltorito

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *