Nogales es la historia de la Jessica, una persona en situación de la calle

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El sábado 5 de marzo del 2016, a las 20 horas cerca de la plaza de Nogales se acerca un hombre de unos 57 años aproximadamente, para pedirme que le compre unas cervezas en la botillería. Luego que la vendedora me atienda sin problema, entrego el pedido a este señor que se encontraba en estado de ebriedad, pero desde un costado del negocio aparece un sujeto que cuestiona mi actuar argumentando que: “esta persona hace escándalos, es agresiva, hace caca y se desnuda frente de los niños, por eso no le vendimos alcohol y tú además de aumentarle los vicios, estas dañando mi negocio, al comprarle estas dos latas de cerveza”. Hasta aquí el relato del locatario está lleno de lógica, como la lógica del sujeto que disparó a los estudiantes que marchaban en Valparaíso, porque le estaban rayando su propiedad privada, pero me gustaría compartir con ustedes, un análisis de esta situación, desde una mirada más amplia.

Jessica es  una persona en situación de calle, conocido por todo Nogales, que en algunas ocasiones se ha comportado de manera violenta y en muchas otras, todo lo contrario, de hecho, es un sujeto que camina por las calles de nuestra comuna, como cualquier vecino, que saluda y tira la talla con las dueñas de casa, los trabajadores y los jóvenes que lo ayudan, no solamente con ropa, comida y dinero, sino que además con atención, cariño, humanidad. Por lo tanto, me atrevería a decir que el acto violento en este caso no es desbordado, ni da cuenta de una patología, más bien funciona como una forma de defensa hacia las situaciones de amenaza, cuando ejercen violencia hacia él, “es pillo porque ahora que están ustedes se porta bien” dice una señora. ¿Que acaso ser violento no es algo que todos hacemos en cuando nos violentan? O ¿sólo por ser una persona homosexual, vagabundo y/o alcohólico lo hace más reprochable?

En Chile existen 15.000 personas en situación de calle, de los cuales, el 84% son hombres, con un promedio de 44 años de edad, en la V Región contamos con cerca de 1.000 personas, que sufren vulneración en sus derechos, crisis y exclusión social. De las razones más importantes para estar en la calle, son los problemas familiares (51%), problemas económicos (13%), consumo de drogas (12%, aunque la situación de calle produce consumo, ya que el consumo funciona como una forma de recuperar la autoestima dañada) y han estado alguna vez viviendo en un centro u hogar cuando niños (53%). Entonces, las personas en situación de desposeídos, son etiquetados de delincuentes, drogadictos (en este caso además de homosexual) y enfermos por los demás, lo cual  altera la concepción que el mismo individuo tiene de sí mismo. Es decir, el individuo etiquetado tiende realmente a convertirse en el tipo de persona que la etiqueta asignada había predicho. En suma: ser etiquetado como un X significa ser reconocido por los demás como un X y llegar a ser efectivamente un X. Así, ser etiquetado como un retardado significa ser reconocido por los demás como un retardado y llegar a comportarse efectivamente como un retardado mental. Por eso el individuo etiquetado no puede menos que vivir su etiquetación como un despojo de su identidad personal y de su autoestima (Giménez G. 2001.  Pág. 10).

Esta forma de discriminación social, en donde se devalúa la identidad del otro, es también una forma de violencia, justificada por un marco de valores y normas, que naturalizan el ejercicio de una fuerza física, psicológica y simbólica a un grupo que se encuentra en un status social bajo (Baró I.M. 1999. Pág. 377). Lo cual, nos hace comprender que la espiral de la violencia se origina cuando un locatario, se acerca a este extraño con el prejuicio, privándolo del derecho de consumir un producto de su negocio, provocando finalmente la actitud violenta y agresiva de la persona en situación de vulneración, de la misma forma como aconteció en un Pronto Copec a las cercanías de Santiago, este mismo mes, cuando una persona de calle, paga por comer y los dueños, junto a otros clientes, llaman a carabineros para controlar esta situación incómoda, que para los ojos de una sociedad que busca su crecimiento, es un acto inconcebible de discriminación, control social y violencia que produce más violencia. Ahora, algunos pueden decir, pero no es lo mismo vender comida a un sujeto en extrema pobreza, que alcohol,  “aumentándole el vicio” como dice el locatario de la botillería. Pero ¿no será que estos negocios lucran con el vicio no sólo de los adultos, sino de jóvenes, al igual que las farmacias lucran con la salud de las personas más enfermas?

Lo que nos interesa reflexionar es si la solución a este problema es llevarse y encerrar a la Jessica para evitar este conflicto, al igual que la película “La playa” cuando aíslan a una persona enferma, que incomoda a los que disfrutan de su bienestar y posesiones, o enfrentaremos esta problemática como vecinos, de una manera solidaria, en donde el otro se siente parte de esta comunidad, y se identifique con lo bueno que somos, es decir cuando dejamos de criar cuervos y creamos seres humanos.

Para finalizar, dejo la siguiente pregunta para conversar, ya que el propósito no ha sido dar respuesta a un tema que nos convoca a todos, ni menos buscar culpables, aunque en este momento la única manera que tengo para enfrentar este dolor es la violencia, no porque sea la mejor, sino para decir con voz fuerte, ¡Basta de matar al homosexual, al de la calle, al que consume, a los niños, a las mujeres, a los pobres!, ¡Basta del abuso que viene de la otra clase social y condeno fuertemente la violencia del pueblo hacia el pueblo!

¿Quién está más enfermo en esta historia?, ¿los que protegen su metro cuadrado sin pensar que su empresa existe porque el trabajador compra? o ¿el que intenta ayudar a otro por pena? No podía terminar este documento sin criticar la relación asistencialista que establecemos con el necesitado, sin antes conocerlo, sin antes entenderlo, sin antes acercarse siquiera un momento al infierno del sin tierra y voz, del que vive una doble violencia, la del sistema social y la discriminación de nosotros. Mientras no construyamos un mundo con el otro, sin importar que sea distinto, cuando miremos con los ojos del altruismo, de la esencia de nuestra existencia humana y por lo tanto cuestionando la violencia como única forma de convivencia, esteremos igual de perdidos, que la mirada de la Jessica, porque ese hombre con nombre de mujer, con harapos, olor a odio, y cuerpo malgastado, nos muestra como es Nogales. Pero si usted que lo ha visto sonreír y contarle un chiste sobre su vida, sabe que hay esperanza, comprende que hay historia de tras del prejuicio y que ese rostro extraño, tiene un nombre y un apellido, tiene un lugar en este territorio.

Miguel Cortes Gallardo, Psicólogo

Bibliografía:

-Baró I.M. 1990. Cap. 8 Violencia y agresión social, Págs. 359-420

-Giménez G. 2001. Las diferentes formas de discriminación desde la perspectiva de la lucha y el reconocimiento social. Págs. 1-19

-Política nacional calle 2014. Págs. 1-84

 

 

14 comments on “Nogales es la historia de la Jessica, una persona en situación de la calle
  1. Sacse dice:

    ¿De verdad vives en Nogales? No se nota, además en su bibliografía debería haber revisado lo que contempla la ley de alcoholes, nos guste o no, el locatario tiene prohibido vender a personas en estado de ebrieda.
    La municipalidad lo ha ayudado, incluso con vivienda de emergencia, la rechazó.
    Insisto, ¿de verdad vives en Nogales?

    • Francisca Valdebenito dice:

      Lo llevaron a un hogar donde también se arrancó y sólo pide plata de ayuda no deja que le des cosas para comer

    • fernanda humerez dice:

      Mientras no comprendas el real significado de lo que significa ser una persona llamada en situación de calle, difícilmente puedas entender, empatizar y tolerar la dicha situación redactada, según se cita; día sábado, cerca de la plaza de nogales, al costado de una botilleria…… estás completamente seguro que sólo es eso lo que ha hecho el municipio de nogales? Sabes en estricto rigor el trabajo realizado por el programa calle de la ciudad de la calera? La crítica dura a una persona, levantando juicios y prejuicios nos demuestra una vez más, que como sociedad vamos en retroceso……

  2. Sandra dice:

    Me detuve a leer tu escrito, porque conozco a Jessica, sé de su vida pasada y presente, porque me he detenido a conversar con él. Agradezo sus comentarios, porque siento que son asertivos, siempre pensé que son escasas las personas que sienten consideración por él.

  3. Francisca Valdebenito dice:

    Nadie habla de el género si es homosexual o no pero a mi me paso lo siguiente: me pidió plata para shampoo y yo le dije que plata no le daría pero si le podía dar shampoo y se fue enojado porque quería plata, tambien una vez unos niños los pillaron a el y a su pareja que ya falleció teniendo relaciones sexuales a plena luz de el día cuando los niños jugaban en la plaza. No tengo nada en contra de el pero una vez lo llevaron a un hogar donde estaba limpio ordenado pero que hizo se arrancó a la final uno trata de ayudarlo pero es el quien no quiere , este es mi comentario no se si sera bueno o malo pero es lo que he visto y pienso.

    • denunciante dice:

      claro cuando se le ayuda el no la quiere, pero creo que hay que analizar la forma, pues cuando el te pide ayuda pareciese seer una artimaña para tener plata para otras cosas, dorgas o alcohol, en realidad quien sabe, pero eso es algo que hace pq de esa forma le funciona, y al no funcionarle se enfada y como siempre debe ser vioento en la calle es mas violento de lo que quiza uno esté acostumbrado, quiza me equivoco hago un analisis de algo super esecifico, y con esto tampoco quiero justificar lo que hace en la calle, que los niños lo vena teniendo sexo. pero aca para resolver el problema como sociedad, lo que hacemos es apartarlo, las politicas de ayudan apuntan a eso, ha ahcer que el sea como el comun y corriente, que no destaque por ser homosexual, y eso es violento tambien, ademas este paradigma de la violencia del sistema, por ende de nosotros tambien , es algo que se replica a nosotros mismos, en los hospitales, en las clinicas, en la falta de atencion publica, por ser moreno, negro, chico gordo flaco, pobre, y la pregunta que se plantea es:¿Cómo abordamos esta violencia sin producir exclusion, ni mas violencia? saludos

  4. Claudio Vargas dice:

    Esta lacra de la vida violo a sus hijos vivia en villa alemana era auxiliar de buses sol del pacifico en donde trabaje. Y edta en la calle se volvio gay en carcel y llego aki a nogales luego de salir… algo mas ?respondo..

  5. aldo dice:

    Disculpen a todas esas personas, pero ese personaje esta enfermo, una persona en ese estado necesita dinero para morir en su ley, beber es su necesidad como la suya al alimentarse

  6. Marco Zamora dice:

    La solución es fácil! Llévatelo pa tú casa! Así nos liberas de esa lacra a los Nogalinos!

    • Maria Magdalena dice:

      Para tí Marco Zamora y para todas las persona que juzgan sin saber,a todos los que lo llamaron lacra les informo que Jessica Ahora vuela muy alto hacia la libertad y la paz eterna ……..
      Un consejo : Si udes se hacen llamar CRISTIANOS investiguen que significa.

  7. Mauricio Vicencio dice:

    Ha llegado varias veces a la Parroquia a pedir cosas. Un día el padre en lugar de plata le quería entregar alimentos, y se enojó. Lo mismo pasó cuando le dijo que había baño para que pueda ducharse.
    Una persona que se mantiene en ese estado de higiene nos guste o no sufre algún tipo de trastorno, y el sr. psicólogo escritor del artículo debería saberlo.
    Desconozco qué lo llevó a llegar a ese estado, es cierto que como país existen muchas falencias en materia de salud mental, pero el tipo ha recibido ayuda, también la ha rechazado.
    Insisto, el artículo es bueno para alguien de la academia, como marco general, pero se nota que el escritor conoce poco de la realidad puntual. Desde el título se nota que está fuera de foco, «Nogales es la historia de la Jessica», este es un pueblo que ha crecido a punta de esfuerzo de todos, no por mendigar.

  8. Miguel Cortes dice:

    La finalidad del documento es producir una reflexión, a lo más un debate, dejando la dimensión moral de lo bueno y lo malo, para abrir el diálogo en un contexto social democrático. Nogales y la historia de la Jessica es mucho más que esto, pretender desnudar la complejidad de un tema como la violencia y la discriminación social en este escrito, es querer reducir la condición humana a un manual. Se imaginan yo dando todas las respuesta, se imaginan lo dictatorial, yo mismo hago una auto-crítica estimados, por eso condenó al que tiene la última palabra, prefiero mil veces un mundo confundido que espera amor, a una sociedad que creyéndose con la verdad se auto-destruye. Seguiré caminando desde el lado del marginal por que se lo que soy, uno más que lucha, uno más que sueña con un Chile diferente, sin pobreza extrema, sin explotación del ser humano y la naturaleza, sin exclusión social.

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