Estudiantes colegio Santa Isabel: El relave, un peligro latente.

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Fachada: Colegio santa Isabel Fuente: http://mapio.net/s/26247159/?page=3

Los estudiantes de cuarto medio, del ramo electivo de Literatura e identidad del Colegio Santa Isabel, El Melón, redactaron un coherente y asertivo ensayo respecto a la situación de peligrosidad que representa la gran minera y la inacción de la comunidad, a continuación el texto integro.

El relave, un peligro latente

Estudiantes de IV Medio

Electivo Literatura e identidad

Colegio Santa Isabel, El Melón

 

Hace 51 años, un 28 de marzo de 1965, un hecho insólito devastó a nuestra localidad de El melón. El relave minero “El torito”, que en ese entonces pertenecía a la minera Disputada de las Condes, actual Anglo American, colapsó dejando cerca de 350 habitantes de “El cobre” (actual división de “El soldado”) bajo material tóxico producido por dicha minera. Luego de la destrucción la empresa, a modo de solución, construyó un nuevo tranque más alto y con mayor capacidad.

Según testigos más de 200 personas murieron. ¿Era previsible esta tragedia?   Creemos que si hubiesen contado con normas básicas de seguridad para toda la población, probablemente sí. Al igual que ahora, todos estamos en conocimiento del peligro inminente que trae consigo tener un relave cerca de la comuna, sin embargo, faltan medidas de seguridad por parte de la empresa y la Municipalidad de Nogales, en caso de repetirse nuevamente la historia: sistemas de alertas, charlas preventivas en los colegios y juntas de vecinos, planes de acción como simulacros o vías de evacuación, etc.

Deslave minero en Canadá

En la actualidad existen bastantes preocupaciones sobre el relave, si se va a desmoronar o resistirá en caso de cualquier catástrofe. Pero al mismo tiempo no hay o nunca se ha dado a conocer un plan de evacuación para el resto de la población. En el caso de que esto ocurriese, solamente existe un plan de contingencia que se aplicaría a los trabajadores de la empresa, excluyendo a sus familias y considerando solo a su “mano de obra”. Eso demuestra la importancia que le da la empresa actual al pueblo que existe circundante a la minera.

Por eso es necesario reconocer lo que ocurrió en 1965 y así poder evitar nuevamente una posible devastación; tendríamos que, como jóvenes reflexivos y ciudadanos preocupados por nuestra localidad, crear consciencia, informarnos y ayudarnos mutuamente. Aprender de las vivencias y ser partícipes de lo que ocurre en nuestra comuna, exigiendo, por ejemplo, un plan que nos incluya a todos.

Por lo mismo decir que todas las tragedias de El Melón son por culpa de Anglo American sería no ser conscientes de nuestra responsabilidad como ciudadanos, ya que al fin y al cabo esta relación de entrega mutua donde la zona entrega los recursos y la empresa los explota es un círculo vicioso de nunca acabar ante el miedo de ser un pueblo fantasma ¿Cuántas obras no fueron financiadas por esta empresa? ¿Cuántos puestos de trabajo ha dado a lo largo de la historia de este lugar? Y a la empresa habría que preguntarle ¿Cuántas personas no han dado su vida y su salud para la empresa? ¿Con cuántos cientos de millones los enriquecieron?

Si miramos de una perspectiva pesimista El Melón está condenado a estar bajo el poderío de Anglo American, como la mujer sumisa que regresa con el hombre que la golpea pensando que este cambiará ¿Qué otro recurso posee esta zona para sustentarse que no sea la minería? Y esto no sucede solamente aquí sino que en cada pueblo minero a lo largo del país, pues los impuestos pagados al Estado de Chile originados por la operación El Soldado ascendieron en el año 2011 a US$ 11,4 millones, cifra que claramente valida su establecimiento.

No hay mar, no es una zona turística y no se ha desarrollado en otras áreas tanto  como la explotación del cobre ¿Podríamos cambiar esta situación? Sí, pero siendo conscientes de nuestro pasado y respetando nuestros derechos como seres humanos. No debemos olvidar que esta minera está contaminando nuestros recursos naturales, nuestra agua y aire, nuestro sustento local como es la agricultura y la ganadería, y como consecuencia esto está afectando nuestra salud.

Como pobladores nos falta demostrar nuestro descontento por lo que ocurrió y por lo que pudiese volver a pasar. Como meloninos no debemos permitir que vuelva a suceder una tragedia similar, ya que en ese entonces hubo muchas muertes, familias enteras desaparecidas y los pocos  que lograron sobrevivir tuvieron que volver a empezar y seguir adelante  a pesar de las dificultades que se les fuesen presentando. “Nadie quiere que vuelva a pasar una tragedia, pero a veces creo que Anglo American si quiere, porque es una empresa negligente, inescrupulosa, que oculta información a la gente de mi pueblo.” [1]

Esperamos que en un futuro se realicen gestiones para crear políticas de prevención basándose en experiencias pasadas, aún es tiempo, debemos proteger y enfrentar nuestro futuro de alguna forma ¿Qué medidas vas a tomar tú?

 

[1] Rita Soto Acosta, 59 años, víctima y testigo del derrumbe.

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