Un tuto de pollo por tu voto

Durante mucho tiempo, en un país muy violentado, cuyas malas prácticas repercuten en las políticas públicas locales, se ha observado la política de la caja de mercadería, del tuto de pollo, y, peor aún, la gente está tan acostumbrada que cree que esto está bien, es más ellos mismos se acercan a tal o cual candidato para pedir su cajita de mercadería a cambio de un voto, groso error pues esa caja no es una solución estructural a las problemáticas, en el mejor de los casos resolverá en cierta medida un problema puntual. 
Este comportamiento tiene nombre «asistencialismo» que Google define asertivamente como: 


Actitud política orientada a resolver problemas sociales a partir de la asistencia externa en lugar de generar soluciones estructurales.

Echémosle agua para aclarar un poco: Ud. tiene que hacerle unos exámenes a su hij@ y no tiene el dinero para hacer esos exámenes decide hacer un plato único, entonces pide cooperación entre otras personas, a un concejal, ese concejal le regala una caja de tutos de pollo. Ud. content@ hace el plato único, le fue excelente juntó alrededor de 300 mil pesos. La cooperación de vecinos, amigos y este concejal le ayudaron, en lo puntual, pero ¿qué pasa si nacen otras enfermedades en su familia?, ¿U otras necesidades?, ¿Se deberá siempre acudir a esa cooperación?, ¿Qué no sería mejor que se impulsara un fondo que pague los exámenes de estos y otros niñ@s? Esto es importante, ya que hay que tener una mirada a largo plazo. Por parte de una autoridad se da mucho esto de que regala la cajita y luego se saca fotos para la campaña, pero esa actividad sentencia a las comunidades a depender de la voluntad de un tercero para subsanar las necesidades y no hace que se mejore el sistema. Estas viejas políticas están enraizadas y la gente se ha acostumbrado a tal punto que creen que esa es la forma de hacer las cosas. Peor aún hay un estigma en las personas que deben acudir al asistencialismo de otros, casi como andar mendigando para poder solucionar problemas que incluso el mismo sistema crea, no es necesario preguntarse entonces cómo estas políticas del tuto de pollo solucionan la pobreza a corto, mediano y largo plazo, pues no lo hacen, sólo condenan a la comunidad a un espiral de descontento y dependencia nociva.

¿La solución? El ciudadano debe ser consciente, debe ser crítico, debe instruirse, saber por quién vota y cuestionar si sus acciones repercuten de manera positiva en las comunidades a largo plazo.

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